EL SEÑOR KORBES Y OTROS CUENTOS DE GRIMM

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Resumen

  En realidad los hermanos Grimm no se inventaron nada. Se limitaron a pasar a limpio los cuentos que les contaron otras personas, como la vieja Dorothea Viehmann, una campesina del pueblo de Zweheren. Los famosos cuen...

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  • 24.90 CHF

Categoría: A partir de 10 años

Editorial MEDIA VACA

Autor GRIMM, Hermanos (Alemania)

EAN/ISBN: 9788493200404

Incorporado en el catálogo: 05/11/2016

Formato: No definido

 

En realidad los hermanos Grimm no se inventaron nada. Se limitaron a pasar a limpio los cuentos que les contaron otras personas, como la vieja Dorothea Viehmann, una campesina del pueblo de Zweheren. Los famosos cuentos de Caperucita roja, Pulgarcito, Hänsel y Gretel, etc. se fueron transmitiendo de padres a hijos atravesando ríos, montes y años. Esta selección, que reúne veinticuatro de los cuentos menos conocidos de los recogidos por los Grimm ( Pajita, Carbón y Judía, La hermosa Cati y Pif Paf Poltrie, La cobayita marina...), espera prolongar la vida de estos relatos gracias a sus nuevos lectores.

La traducción de Pedro Gálvez respeta la forma directa y tosca, pero encantadora, que tuvieron originalmente estos cuentos, sin añadidos ni recortes.

El ilustrador Oliveiro Dumas, con el entusiasmo de un lector nuevo, se ha encargado de la puesta en escena. Gracias a su trabajo, estas historias de campesinos y animales que sucedieron hace tanto tiempo parecen haber ocurrido esta misma mañana, y asustarán y divertirán lo mismo a mayores y niños.


EL SEÑOR KORBES

Érase una vez una gallina y un gallito que decidieron salir de viaje juntos. Entonces el gallito construyó un hermoso coche de cuatro ruedas rojas al que enganchó cuatro ratoncitos. La gallinita se montó en el coche con el gallito y juntos emprendieron la marcha. No habían ido muy lejos cuando les salió al paso un gato que les preguntó:
- ¿A dónde vais?
Y el gallito respondió:
- Vamos lejos por el orbe, en busca del señor Korbes.
- Llevadme con vosotros -les rogó el gato.
- Con mucho gusto -respondió el gallito-; siéntate atrás, no vaya a ser que delante te caigas.
- Tened cuidado al saltar, mis ruedecillas rojas no vayáis a ensuciar.
Ruedecillas, errad. Ratoncillos, silbad. Vamos lejos por el orbe, en busca del señor Korbes...
(Hermanos Grimm)